Retinopatía solar: una quemadura que no duele
El cristalino del ojo funciona como una lupa: concentra la luz del Sol en un punto diminuto de la retina, la mácula, que es justo la zona con la que lees, reconoces caras y ves los detalles. Esa energía concentrada daña las células que captan la luz.
La retina no tiene receptores de dolor. Por eso puedes estar haciéndote daño sin sentir nada.
Síntomas: aparecen horas después
- Visión borrosa en el centro.
- Una mancha oscura o un «agujero» donde miras.
- Líneas rectas que se ven torcidas.
- Colores apagados o alterados.
A veces mejora en semanas o meses; otras, la lesión es permanente. No existe un tratamiento que la revierta. Si notas cualquiera de estos síntomas después del eclipse, acude a un oftalmólogo.
Por qué un eclipse es más traicionero que un día normal
En un día normal el Sol deslumbra y apartas la vista. Durante la fase parcial, con buena parte del Sol tapado, la luz baja y puedes mirar más tiempo sin molestia. Pero el trozo de Sol que queda visible sigue siendo igual de intenso. Por eso hay más lesiones en los eclipses que en cualquier otro día.
Lo que NO protege
- Gafas de sol, aunque sean muy oscuras o polarizadas.
- Cristales ahumados, radiografías, CD, negativos de fotos o varias gafas de sol juntas.
- Gafas de eclipse rayadas, perforadas o sin la norma ISO 12312-2.
- Gafas de eclipse puestas detrás de unos prismáticos, un telescopio o el visor de una cámara: la luz concentrada atraviesa el filtro al instante.
Cómo mirarlo sin riesgo
- Usa gafas con la norma ISO 12312-2, sin arañazos ni agujeros. Con ellas puestas no deberías ver nada salvo el Sol.
- Póntelas antes de mirar y quítatelas mirando hacia otro lado.
- Para prismáticos, telescopio o cámara: filtro solar delante del objetivo.
- Con niños: vigila que no se quiten las gafas y comprueba que les quedan bien.
- Alternativa sin mirar: proyecta el Sol con un visor de proyección o con el agujerito de una cartulina.
La única excepción: la totalidad
Solo dentro de la franja, durante los minutos en que el Sol está completamente tapado, se puede mirar sin gafas: es cuando se ve la corona. En cuanto aparece el primer punto de luz (el anillo de diamante), gafas otra vez, al instante. Si estás fuera de la franja, aunque el 99 % del Sol esté tapado, no te las quites nunca.
Fuentes
Este contenido es divulgativo y no sustituye a un oftalmólogo. Lo hemos redactado a partir de estas fuentes:
- NASA — Eclipse Safety
- American Astronomical Society — fake eclipse glasses warning
- ISO 12312-2:2015 — Filters for direct observation of the sun
- Instituto Geográfico Nacional (IGN) — Recomendaciones prácticas
Información divulgativa basada en las recomendaciones de organizaciones astronómicas y oftalmológicas. No sustituye el consejo de un profesional sanitario.